ARTÍCULO DE OPINIÓN. CORONAVIRUS. MARZO 2020

Desde hace un par de meses veíamos el problema de la comunidad asiática como muy lejana. No se le dio mucha importancia y nadie se imaginaba que iba a representar un problema de gran magnitud, y eso que un médico prestigioso lo dijo, el Coronavirus  es más grave de lo que nos pensamos. Los afectados aumentan a pasos agigantados por días en este país. La labor de los sanitarios españoles es para quitarse el sombrero, la cantidad de horas dedicadas a salvar vidas y el desgaste físico que están haciendo es tremendo.

En cuanto a Educación, en mi opinión se deberían haber tomado las medidas oportunas mucho antes aunque ahora es fácil de decir. La desinformación nos ha tenido y nos tiene a toda la comunidad educativa en vilo. Es un poco indignante y frustrante las opiniones de las personas en las redes sociales en cuanto a nuestro sector se refiere. La verdad es que no me entra en la cabeza que nos digan “menudo morro más vacaciones”. Hoy voy a ir a trabajar. Será sin niños sí, y es para recibir las instrucciones de cómo vamos a trabajar a partir de ahora. Para mí estas no son vacaciones y creo que muchos de mis compañeros de profesión tampoco. El no salir de casa no son unas vacaciones, estamos todos en la misma condición como cualquier ciudadano es responsabilidad de todos. Un maestro o profesor pocas veces descansa su cabeza siempre está estudiando cómo explicarles a los alumnos para que puedan entender los contenidos mejor, ya sea con nuevas actividades o formas de enseñar diferentes. A diario debe de preparar las clases, seleccionar y elegir estrategias para comprendan lo que están haciendo y por qué. En horas que no son lectivas. Esas horas nadie las nombra. Son horas extra que hacemos pero sin remuneración como en otros trabajos.

Tengo amigos y amigas que no pueden trabajar en este momento por las circunstancias que nos acontecen y les gustaría ir a trabajar porque si no el sueldo es menor. Es una situación compleja para todos. Algunos como yo, podrán trabajar desde casa, pero muchos no pueden trabajar por ordenanza.

Hoy voy a llegar al colegio y mi clase va a estar vacía, solamente existirá el silencio. No va haber líos por los cromos o el fútbol, ni discusiones por si se copia, ni el saludo por las mañanas, ni las risas cuando se divierten, ni la vergüenza cuando se equivocan, ni alumnos correteando por los pasillos y los patios jugando.

Respeto las opiniones pero cansa leer y escuchar esos comentarios. Cada persona ha decidido a que se quiere dedicar en esta vida.